Así reza un musical de Elvis, ¡Viva las Vegas!. La ciudad de los sueños, del espectáculo, de todo lo imaginable e inimaginable. La ciudad que nunca duerme. Una locura en medio del desierto.
Menudo cambio para nosotras, veniamos del casi dos semanas en parques nacionales, viendo naturaleza, disfrutando el paseo, del sonido de los rios, del sol y la tranquilidad.